Entras a una sala que no es un teatro convencional. No hay butacas fijas ni telón. Hay un clima de tensión contenida, como si algo estuviera a punto de ocurrir. Y ocurre: te conviertes en jurado. No de un simulacro, sino de un caso real que deberás resolver junto a desconocidos. Tu voto, emitido desde el teléfono, definirá el destino del acusado.
Así es The Jury Experience, una obra inmersiva que llegó a Santiago a través de la plataforma Fever y que está revolucionando la forma de consumir cultura en Chile. Fagner Carreiro y José Patricio, del equipo de VivesBien, fueron a vivirla en primera persona. Esto es lo que descubrieron sobre la experiencia… y sobre ellos mismos.
El juicio como espejo
La premisa es simple: un caso, pruebas, testimonios, y un público que debe decidir: ¿culpable o inocente? Pero lo simple se vuelve complejo cuando las emociones empiezan a hablar. En la función a la que asistimos, el caso involucraba un triángulo amoroso trágico. Cada personaje tenía una versión, cada prueba una grieta.
Lo más fascinante no fue el caso en sí, sino lo que ocurrió entre los asistentes. Personas que no se conocían debatían con convicción, defendían posturas, cambiaban de opinión según los testimonios. Algunos dudaban hasta el final. Otros mantenían su posición con una certeza que parecía venir de muy adentro.
La ilusión de la objetividad
La neurociencia tiene una palabra para lo que ocurre en esos momentos: sesgo de confirmación. Nuestro cerebro busca pruebas que respalden lo que ya creemos, y descarta lo que lo contradice. Aunque creemos estar siendo objetivos, nuestras decisiones están teñidas por experiencias previas, por la simpatía que nos despierta un testigo, por el tono de voz del abogado.
Jonathan Haidt, psicólogo moral, lo explica con una metáfora poderosa: la mente es como un abogado, no como un juez. Busca argumentos para defender una posición, no la verdad. En la sala de The Jury Experience, esa verdad se volvió evidente: cada persona construía su veredicto con los mismos datos, pero llegaban a conclusiones opuestas.
Teatro inmersivo en Chile: un territorio por explorar
Chile no tiene una tradición arraigada de teatro inmersivo. Aquí el público está acostumbrado a mirar desde la butaca, no a participar. Por eso, propuestas como esta representan un quiebre cultural. La gente no solo observa: decide. Y esa decisión tiene consecuencias. Al final, el veredicto colectivo define el desenlace.
José Patricio, uno de nuestros reporteros, lo describió así: «En el teatro tradicional, uno juzga desde la distancia. Acá, uno es parte del problema. Y eso incomoda, pero también revela».
El cerebro en la sala: qué pasa cuando decidimos
Cuando escuchamos los argumentos, se activan al menos dos áreas cerebrales en competencia:
| Área cerebral | Función |
|---|---|
| Córtex prefrontal | Toma decisiones racionales, analiza pruebas |
| Amígdala | Responde emocionalmente, genera intuiciones rápidas |
El problema es que la amígdala reacciona en milisegundos. El córtex tarda más. Para cuando la razón llega, la emoción ya ha inclinado la balanza. Por eso, muchas veces sentimos que algo «no nos cierra» antes de saber por qué.
En la experiencia, esto se notó cuando algunos testimonios generaban rechazo inmediato en parte del público. No era por las pruebas, sino por la forma en que fueron presentados. El cuerpo ya había decidido; la mente solo buscaba justificaciones.
Al terminar: la pregunta que queda
Cuando la función terminó y los reporteros de VivesBien conversaron con otros asistentes, una frase se repitió: «Nunca pensé que iba a dudar tanto». Otra: «Me sorprendió mi propio voto».
Fagner Carreiro lo resumió así: «Uno entra creyendo que va a juzgar una historia. Pero al final, lo que la historia juzga es cómo uno juzga. Y eso es incómodo, pero también sanador. Porque te obliga a preguntarte: ¿desde dónde estoy decidiendo?»
Para vivirla
The Jury Experience está disponible en Santiago a través de Fever. Las funciones tienen una duración aproximada de 70 minutos y el público participa activamente a través de una aplicación. No es una obra para ver: es una experiencia para atravesar.
Si decides ir, hazlo con una pregunta en la cabeza: cuando tenga que decidir, ¿escucharé a los demás o a mis propios fantasmas?
Insight VivesBien
Creemos que juzgamos con la cabeza, pero casi siempre decidimos con las vísceras. La verdadera conciencia no está en el veredicto, sino en la capacidad de preguntarnos, después de cada juicio: ¿qué parte de mí habló hoy?
SERVICIO – THE JURY EXPERIENCE EN SANTIAGO
Dónde y cuándo
Lugar:
The Room Santiago
Av. Manuel Montt 348, Providencia
(Estación Manuel Montt, Línea 1 del Metro)
Temporada:
Funciones disponibles desde marzo hasta junio de 2026.
Horarios:
- Jueves y viernes: 19:30 y 21:30 horas
- Sábados: 18:00, 20:00 y 22:00 horas
- Domingos: 18:00 y 20:00 horas
Las fechas adicionales durante fines de semana largos y festivos pueden consultarse directamente en la plataforma.
Fuente
Reportaje en vivo de Fagner Carreiro y José Patricio para Revista VivesBien
The Jury Experience – Fever Santiago
Haidt, J. (2012). The Righteous Mind: Why Good People Are Divided by Politics and Religion
Neurociencia aplicada a la toma de decisiones morales (estudios sobre corteza prefrontal y amígdala)
La banda sonora de Convive
Cierra tu lectura con el mood perfecto: una selección sonora curada por VivesBien para acompañar esta columna.












